Beneficios del Stop Motion en los niños y su importancia dentro del aula

La técnica del Stop Motion resulta maravillosa en niños, por diversos motivos pedagógicos y educativos; entre sus beneficios podemos listar:

  • Primero que nada, enseña a los niños el método de funcionamiento de la técnica de stop motion.
  • Brinda a los niños propiedad, seguridad y autonomía durante el proceso de creación de sus películas.
  • Explica y abre a la comprensión el mecanismo de realización de películas.
  • Los niños constantemente hacen uso de su creatividad para superar las barreras durante la ejecución del proceso con el objeto de plasmar sus ideas, lo que les amplía su capacidad de análisis y resolución de problemas.
  • Los equipos y materiales necesarios para la creación de un stop motion se encuentran normalmente en casa, además de que resulta sencillo para los niños poner en práctica los pasos necesarios para poner en práctica la técnica.
  • Favorece la imaginación en los niños, incentivando a la creación de historias y potenciando su capacidad de narración y habilidades de comunicación.
  • Permite a los niños reforzar sus conocimientos a través de la experimentación y la repetición de la técnica, sumando diversas pruebas hasta lograr los resultados que desean.


Stop Motion como recurso didáctico y su importancia dentro del aula:

Ya hemos dado un vistazo a las bondades del stop motion y su positiva influencia en los niños, pero aún podemos extendernos mucho más y llevarlo a las actividades diarias dentro del aula.

Explorando un poco nos hemos topado con información muy valiosa que vale la pena que conozcas:

En el mundo del cine, la técnica busca tomar fotografías para captar el movimiento de la realidad; ahora bien, en el desarrollo de la técnica de stop motion, lo primero que se hace es mover de forma sucesiva objetos que no tienen vida propia, para dar la sensación de que éstos tienen movimiento y a la par, ir haciendo fotografías de cada momento que posteriormente nos servirán para convertirlos en secuencia y dar sentido a nuestro proyecto.

En el caso de los niños, el stop motion es una herramienta fantástica que contribuye en el desarrollo del proceso creativo, trayendo consigo tareas que les permitirán afrontar y resolver problemas, experimentar y evaluar estrategias para superar aspectos técnicos, organizándose y tomando decisiones mientras van dando forma a la historia que han creado con su imaginación.

El nacimiento de la historia: los niños comúnmente albergan ideas que surgen de situaciones de su vida diaria, un sueño, la escuela, su entorno social o algún motivo de inspiración espontánea y a partir de allí, buscan recrear estas inquietudes empleando los recursos que normalmente tienen a la mano como sus juguetes, figuras o dibujos realizados por ellos mismos.

Brindándole a los niños las herramientas necesarias y orientándoles en sus primeros pasos en la práctica del stop motion, ellos podrán, dentro de su propio razonamiento, ir superando las distintas etapas a su paso: visualizar el guión de su historia, personajes que desean incluir, escenarios, montaje de sus propias estructuras, así como afrontar y solventar temas técnicos que como el logro de características especiales de sus héroes, distribución y ahorro de materiales a emplear, anticipación de problemas con la cámara, entre otros.

Otro aspecto fascinante del stop motion que también está al alcance los niños es el elemento esfuerzo vs resultado, acompañado de la motivación y la autocrítica; el stop motion es un proceso constante que muestra resultados inmediatos a medida que vamos avanzando en nuestro proyecto, siendo incluso necesario para validar si estamos o no haciendo las cosas correctamente. Partiendo de esto podemos ver cómo los niños pueden ir conociendo de primera mano el resultado del esfuerzo invertido, lo cual se traduce al mismo tiempo en motivación para continuar desarrollando su animación. De igual manera, el propio niño comienza a desarrollar y afianzar su autoevaluación y análisis crítico, decidiendo si las escenas van quedando a su entera satisfacción o si por el contrario consideran que hay algo que pueden mejorar, permitiéndoles repetir el proceso cuantas veces lo necesites hasta lograr el resultado que ellos mismos se han trazado.

Desarrollo de la psicomotricidad: la realización de un stop motion requiere de mucha coordinación y precisión a la hora de capturar los fotogramas, conservando la posición del entorno (escenografía, cámara y otros elementos) mientras se hacen los ajustes requeridos en cada uno de los objetos. Es aquí donde se involucra la motricidad fina con la coordinación entre la vista y las manos, ya que para desplazar algún objeto el niño debe constantemente estar observando el plano, realizado movimientos mínimos de sus personajes, pero lo suficientemente notables para que exista diferencia respecto a la posición anterior, lo que irá dando la sensación de “vida” en la animación.

Interacción con sus compañeros: cuando la actividad se está desarrollando en equipos, los niños deben coordinar entre sí los roles en los que cada uno se sienta cómodo, para ir aportando valor y cumpliendo su función de forma satisfactoria en el desarrollo de la animación. Esta será una situación para ellos muy interesante y significativa, donde podrán cooperar, planificar, ensayar y equivocarse sin temor, para ir descubriendo las mejores formas de llevar a feliz término su proyecto.

A continuación te mencionaremos muy rápidamente 10 asignaturas donde la técnica del stop motion podría aplicarse eficazmente para impulsar y facilitar el aprendizaje del estudiantado de forma didáctica:

Narración: permitiendo a los alumnos que recreen la escena de algún texto leído en clase o seleccionado por ellos mismos con la orientación del docente.

Matemáticas: donde los alumnos podrían dar ejemplos de fracciones de forma animada.

Geografía: ayudando a los alumnos a reforzar sus conocimientos sobre aspectos del entorno natural como los volcanes, los ríos y otros elementos, ilustrando los procesos físicos que se encuentran presentes.

Historia: resulta muy interesante permitir que los estudiantes elaboren la animación de algún pasaje de la historia, haciendo la vivencia mucho más realista y favoreciendo la retención de la información.

Arte: donde los estudiantes podrán ir mostrando la evolución del proceso de creación de alguna pintura o monumento de interés académico.

Química: se podría capturar fotogramas de algún proceso determinando, mostrando así la variación de los elementos en un lapso determinado de tiempo.

Idiomas: partiendo de una animación determinada, puede incluirse el audio en uno o varios idiomas, haciendo el aprendizaje más ameno y dinámico.

Biología: similar a lo realizado en Química, el alumnado podría capturar fotografías sobre algún proceso de evolución como el nacimiento de un polluelo, el ciclo de vida de una mariposa, entre otros.

Dislexia: con lo que se estaría invitando de forma innovadora a los niños a involucrarse con el proceso de aprendizaje, creando, dando vida y compartiendo historias de una forma distinta y llamativa.

Autismo y otras dificultades del aprendizaje: si bien es un método singular, resulta interesante propiciar con la ayuda mínima del docente, a que los alumnos cooperen entre sí para la creación de una pequeña y divertida animación.

Como hemos visto, el stop motion brinda matices muy poderosos, los cuales podrían ser aprovechados en distintos niveles para impulsar el aprendizaje y expandir el potencial creativo del alumnado de forma divertida y eficaz. ¡Déjanos tu opinión y haznos saber si te ha agradado esta nota!

Fuentes consultadas:

About StopMotion

Deja un comentario

Previous

Cinco películas que marcaron el inicio del Stop motion

¿Qué es Stop Motion Studio?

Next